A veces siento que la vida me está poniendo a prueba para ver hasta dónde puedo aguantar, cuánto más puedo soportar sin romperme y cuántas veces puedo volver a levantarme después de sentir que ya no puedo más.
Al final, hay cosas que es mejor no reclamar. Solo observa, acepta la decepción y aléjate. Porque cuando tienes que pedir lo básico, insistir en lo evidente o explicar cómo quieres que te traten, ya entendiste todo lo que necesitabas saber.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.