Resumiendo: en vez de fomentar la jornada intensiva a los trabajadores para que pasen la tarde con su familia, ponemos la partida tmbn para los niños y que no molesten, estén de 8 a 19 fuera de casa en un parking de niños y así sus padres pueden picar un Excel hasta las 20. Top.
¿Las psicólogas somos las que peores estamos porque “en casa de herrero, cuchillo de palo” o porque nos ponen un estándar de tener que ser la versión más iluminada (lo que signifique eso para cada quien) y cualquier indicativo de humanidad es automáticamente “no estar bien”?
Mi abu me dijo una vez “si te equivocas de tren bájate en la primera estación que cuánto más tardes en bajar más caro es el viaje de vuelta”.
No me hablaba de trenes.