Una de las cosas más difíciles de ser adulto es descubrir que la vida sigue, incluso cuando te sientes roto por dentro. Sigues adelante con tristeza, y con el corazón cansado; la vida no hace pausas para esperar a que sanes, sigue su curso y poco a poco sigues avanzando con ella.
un día, tu mascota se irá, y te darás cuenta de que la parte más afortunada de tu vida fue ser amado por una pequeña criatura que pensó que tú eras su hogar.