Me parece absolutamente dantesco que se cree tal circo mediático sobre la decisión personal de una joven, de la cual nadie más que ella puede saber el sufrimiento que lleva por dentro.
Ojalá vuelva a estar de moda la intimidad.
Febrero se despide como siempre… cortito en el calendario, pero intenso en el pecho. Se va llevándose promesas a medias, noches largas y algún que otro golpe de realidad… pero también deja cicatrices que ya no duelen tanto y una versión de nosotros un poquito más valiente.
Mi mayor decepción laboral fue entender que no basta con hacer bien tu trabajo ni con amar lo que haces. A veces, si no encajas, no caes bien o no te alineas con el ego de quien lidera, todo tu esfuerzo deja de ser suficiente, incluso cuando cumples y das lo mejor de ti.
Hoy no es un día para dar lecciones.
Es un día para sentarse al lado.
La depresión no siempre grita.
A veces se disfraza de “estoy bien”,
de risas que llegan tarde
y de noches que pesan demasiado.
Hay personas que no quieren morir,
solo quieren dejar de sentirse así.
Y eso también es una batalla.
Si hoy te cuesta respirar por dentro,
no te exijas ser fuerte.
Sé honesto.
Pide ayuda.
Aguanta un poco más.
Porque incluso en los días más oscuros,
seguir aquí
ya es una forma de valentía.
#Díamundialdeladepresión