Qué día mágico! Caminando por las calles adoquinadas de Granada, con el aroma de la horchata por todas partes y el sonido de la guitarra en la distancia. Momentos que se quedan para siempre en el corazón.
En la calle oscura, solo nuestra taberna sigue encendida – taza de café caliente y empanadas crujientes esperan a quienes necesitan un rato de descanso antes de ir a casa.