nunca entendí a la gente que no le gusta estar en sus casas, para mi no hay nada mejor que estar en mi casa, con mi cama, mis cosas, mi espacio y mis tiempos
A veces me pregunto si es normal seguir pensando en ciertas personas después de tantos años sin ellas. Me pregunto si quizás vivo demasiado en el pasado, si, a esta altura, esas personas ya no deberían despertar nada en mí o si es que yo no sé dejar de querer a quién quise.
Hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, cuánto las lloré, cuánto las soñé, cuánto las necesité , cuánto las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.
Mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones siempre, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que se agotó todas las vías y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión.