“Nada en este mundo puede sustituir a la perseverancia. Ni el talento, ni el genio, ni la educación. Solo la perseverancia y la determinación son omnipotentes”.
— Calvin Coolidge
La Habana es la “Gaza” del Caribe, pero sin haber caído una sola bomba. Siempre lo digo: “no hay plaga, enfermedad, guerra, desastre natural, bomba nuclear…, que provoque tanto daño como el comunismo”.
#Cuba#SOSCuba
Millones de cubanos reciben agua de forma intermitente o pasan días e incluso semanas sin servicio regular, los apagones constantes, la rotura de tuberías, falta de mantenimiento e inversiones es el desprecio y odio hacia el pueblo cubano por parte de una dictadura que no se acaba y sigue repartiendo miseria en toda Cuba. Tomar agua de lluvia porque no hay agua potable es el colapso total de un país en quiebra y con una tiranía devastadora, abusiva e ineficaz
“La amistad y la deslealtad no pueden ir juntas. El que empieza a ser desleal deja de ser amigo o, según yo creo, nunca lo fue. Como las virtudes son duraderas y los engaños humanos son breves, no perdiste la lealtad, sino que se descubrió la mentira”.
— Francesco Petrarca
🇺🇸| ES OFICIAL, EL PRESIDENTE TRUMP ANUNCIA:
“Esta mañana, estoy emocionado de firmar la Ley de Seguridad de América para financiar de inmediato y completamente al Departamento de Seguridad Nacional hasta el final de mi mandato”.👏
He encontrado una carta de Tolstói de 1860 que dice algo que todavía hoy cuesta aceptar: el poder real no nace primero de la fuerza. Nace de una incapacidad colectiva para verificar la realidad.
“Una sola persona no puede ejercer la violencia sobre muchas, únicamente puede hacerlo una mayoría predominante, cómplice en la ignorancia”.
Una mayoría sin instrumentos para cuestionar la narrativa oficial termina sosteniendo aquello que después cree padecer.
Hoy es un día glorioso.
No solo para los cubanos en la isla, sino para cada cubano en el exilio, para cada familia separada, para cada vecino, cada amigo y cada ser querido que ha pasado su vida esperando el día de volver a casa.
Durante 67 años, los Castro y una pandilla de criminales secuestraron una nación y la convirtieron en su negocio.
Pero hoy comienza el principio del fin.
Las fuerzas de la libertad vienen en camino, y la Cuba que nació libre en 1902 está encontrando su camino de regreso.
🇺🇸🇨🇺 | AHORA �� Mensaje del Presidente Donald Trump antes del anuncio de esta tarde:
“No descansaremos hasta que el pueblo de Cuba vuelva a tener libertad”
En 1969, en el anexo de correos del centro de Los Ángeles, un empleado del turno de noche llamado Charles Bukowski recibió una carta. La firmaba John Martin, dueño de una pequeña editorial recién fundada llamada Black Sparrow Press. Le ofrecía cien dólares al mes de por vida si dejaba el trabajo y se ponía a escribir novelas.
Bukowski tenía cuarenta y nueve años. Llevaba once en ese edificio, sentado frente a casilleros, clasificando cartas durante ocho horas mientras los supervisores le gritaban que fuera más rápido. Antes había trabajado tres años repartiendo correo a pie por los barrios de Los Ángeles. Antes de eso, dos décadas de empleos sueltos: mozo de almacén, lavaplatos, ascensorista, ayudante de la Cruz Roja, peón en mataderos, dependiente en gasolineras, operario en fábricas de galletas. De algunos lo echaban. De otros se iba solo.
Había intentado ser escritor a los veintitantos. Publicó dos relatos en los años cuarenta y luego le rechazaron todo. Lo dejó. Pasó diez años bebiendo sin escribir una l��nea.
En 1955 lo llevaron al pabellón de caridad del County Hospital con una úlcera perforada. Estuvo a punto de morir desangrado. Le dijeron que si volvía a probar el alcohol se moría. Salió del hospital, se compró una máquina de escribir y empezó a beber otra vez. Esta vez escribía al volver de los trabajos de mierda.
Durante quince años vivió en pensiones cochambrosas del este de Hollywood, publicó poemas en revistas que nadie leía y firmó una columna titulada Escritos de un viejo indecente en un periódico underground. Era un cuarentón alcohólico con la cara marcada por el peor caso de acné que sus médicos habían visto, un padre que le había pegado con una correa de cuero cada día de su infancia y un matrimonio fallido a sus espaldas.
Aceptó la oferta de Martin. Dejó correos. Tres semanas después había escrito Cartero. Tenía cincuenta años y era su primera novela.
Después vinieron Factótum, Mujeres y La senda del perdedor. Todas escritas a partir de los cincuenta, todas sobre la misma materia: la vida que había tenido antes de que alguien le pagara por contarla.
ÚLTIMA HORA: Gigantezca manifestación de cubanos libres a esta hora en Hialeah, Florida.., en apoyo al presidente Trump, por una intervención militar y la libertad de Cuba 🇨🇺
Cuba 🇨🇺
El influencer estadounidense Nick Hall, visitó la isla y muestra lo que la izquierda internacional y el régimen dictatorial no quieres que veas.
La Cuba real.