Estás cambiando. Lo notas en lo que ya no toleras, en lo que ya no te atrae, en lo que ya no te afecta. No fue de un día para otro, fue proceso, fue sanación, fue decisión. Y aunque aún no lo veas reflejado afuera, por dentro ya eres otro. Y eso lo cambia todo.
Me encantaría que la próxima vez que me enamore sea de alguien que no se vaya cuando las cosas se ponen reales, que entienda que amar es acompañar, sostener y crear un hogar emocional juntos
hay un límite para seguir peleando por alguien. Si ya lo diste todo, buscaste, intentaste y amaste con todo tu corazón y no lo supo ver ni valorar, no es para ti. Mereces más. Así que ya está, aléjate de ahí