si tengo una hija: si mi amor, yo te cocino lo que quieras déjame servirte la comida
si tengo un hijo: vago de mierda, aprende a cocinar y muévete a fregar el plato si no quieres que te meta un coñazo
Qué curioso: la orientación sexual es sagrada… hasta que dices que no quieres hacer algo concreto. Entonces de repente eres excluyente, fóbico o no estás suficientemente abierto. Resulta que el consentimiento solo vale en determinadas circunstancias.