Su ojo se curva a la vez que su boca cuando sonríe, justo antes de dar un trago a su copa.
—Rodin, ¿eh? Y tu bar...¡Puaj! ¡¿Pero qué mierda es esto?!—
Mientras recuerda de dónde ha salido la bebida, cae en la cuenta de que le ha ofrecido un alcohol malísimo a alguien con +
—Nunca es tarde para cambiar eso. Soy Rodin. Llevo un bar por ahí.
Comentó tomando la copa en cuestión. El aire de canalla de la contraria era uno que no dejaba indiferente a nadie.
Y eso le encantaba.
+
un claro conocimiento previo.
—No te bebas eso. Sabe a pis —Dice señalando la copa de su acompañante.
—Teniendo en cuenta el nivel de este tugurio, debería pasarme algún día por el tuyo a ver si vale la pena.—Le sonríe de forma desafiante —Si me gusta la experiencia
+
Considerando el cabeceo una invitación, se acerca con curiosidad disimulada, robando dos copas de otra mesa en el proceso.
—Huh, no nos conocemos y es una pena.—Dice extendiéndole una de las dos copas.
—Soy Cherri. —
Saluda con un cabeceo leve. Parecía más estatua que hombre entre el tamaño y los tatuajes, pero era sorprendentemente humano en aspecto para lo que suele haber en el infierno.