Este es el ecuatoriano promedio, que en unas cuantas semanas irá a las urnas a escoger a nuestras próximas autoridades.
Después nos quejamos de nuestros políticos.
La reina Victoria no existe para esta gente.
Tampoco existe Olga de Kiev
Ni tampoco Isabel de Inglaterra.
Me imagino que tampoco existió Catalina la grande.
Esta gente lee un libro de historia y el cerebro les explota isofacto.
El verdadero mérito de Pabel Muñoz con el Metro fue lograr que muchos terminaran asociándolo con una obra que no construyó y que debió estar funcionando antes de que él llegara a la Alcaldía.
Por eso
#niPABELniYUNDA
"Todas las cosas y sucesos desagradables los encubrían con palabras bonitas, llamando a los tributos tasas, custodias a las fortalezas, edificios públicos a las cárceles y amigas a las putas".
(Plutarco. Vidas de Solón y Publícola)
Las petristas decían que se iban a meter a la guerrilla si no ganaba Cepeda, y vean, se ponen a chillar en redes sociales tan pronto las señalan de pertenecer a la guerrilla 🤣
¡DECÍDETE MMV!
Solo 15 horas de diferencia tienen estos tweets, donde en el primero dice que por culpa del Sercop, “la obra está paralizada”. Y, al día siguiente, dice que si están trabajando… ¿milagro o estupidez?
¿¡Qué mismo pues!?, ¿es merengue, no merengue…?, sus tweets, tan ambiguos como su inclinación…
Es que no puede ser una “conquista laboral” el que despidan a gran parte de los empleados de Ecuador con 20 años de trabajo en la misma empresa.
Y asumir ese lenguaje comunistoide y marxistoide nos lleva irreversiblemente al fracaso.
La salida de Roberto es un mensaje claro a periodistas, directivos y dueños de medios. En todos estos gobiernos hay gente que cree que así sus críticos se pongan de rodillas, cortan cabezas. Ya lo vimos. Veamos quiénes se van arrodillando. Veamos quiénes son los próximos.
¡GUAYAQUIL ES UN INFIERNO!
No solo por el calor infernal, ni por el intenso tráfico, ni por los sabidos que abundan en cada esquina, no.
Hasta eso se podría aguantar… más no a las escorias, esas que disparan día y noche y a las que NADIE PUEDE CONTROLAR.
Lo mejor de Guayaquil, es no vivir aquí…