Siempre les he dicho que las drogas son para personas con estructura y educación. La fama es una droga más potente que el mismo fentanilo. TODOS la quieren. Si no tienes un gramo de estructura y valores, la fama te va a destruir. No la vas a controlar tú a ella, sino ella a ti y harás lo que sea por seguirla teniendo. Ese no debe ser el fin NUNCA. La fama debe ser única y exclusivamente resultado de lo bien que haces algo. La fama es añadidura, nunca el objetivo.
Ponte las pilas, chamaco.
Ya no hay rigor en el “periodismo” de espectáculos. Antes, para pertenecer, no bastaba con que te gustara la verga. No señor, había que informarse y buscar la nota.
Hoy en día, sientas a dos jotitos insidiosos y a una señora con menopausia a platicar y ¡VUALÁ! Tienes tu programa de espectáculos.