Mirar hacia el pasado con lamentos nos impide avanzar y crecer. Aprender de nuestras experiencias pasadas nos permite construir un futuro mejor y más prometedor. No tiene absolutamente nada de malo mirar hacia el pasado, siempre y cuando no te quedes en él.
La única persona con la que yo quería pasar el resto de mi vida , se convirtió en una lección. Por eso ya no me interesa saber el color favorito de nadie.