Una sola cosa tenían que hacer para terminar de sepultarlos… y ni eso.
Ni jugando contra un equipo tan diminuto como Platense podemos coronar un presente ideal.
Felicidades al Momo, máximo ídolo del Calamar.
Totalmente fascinado con el Superclásico de este muchacho. Si sigue así serán los catorce millones de dólares más baratos de la historia.
Que viva Colombia, tierra de Juan Fernando Quintero y Kevin Duván Castaño.