Mi momento más maduro ha sido aprender a amar el desapego. Si alguien me acompaña, está bien, si no, también. Si alguien quiere hablar conmigo, lo valoro, si no, lo respeto. Cero apegos, mucho amor para quienes me rodean, pero sin expectativas ni obligaciones.
La distancia lineal entre Santa Ana (El Salvador) y la ciudad de Guatemala es de aproximadamente 125 kilómetros. En un día despejado se pueden ver los volcanes del altiplano central guatemalteco desde el volcán de Santa Ana.
📷: Josué Reyes.