@tincholucero Esa es la garantía... 1350000. El que cobraba 1300000 , cobra 1350000 casi nada de aumento.. no se puede establecer porcentaje porque no fue para todos por igual.
@radioboing Qué dicen?? No tiene nada que ver una cosa con la otra. La policía está muy mal paga.. condiciones pésimas, exigencias y exigencias... Qué tiene que ver la causa del combustible?
Pullaro gasta millones en estructuras políticas, secretarías inútiles y pauta oficial…
Y después no puede pagarle a quienes ponen el cuerpo para cuidarnos.
Eso no es falta de recursos.
Es un error de prioridades y una pésima gestión.
Un Estado que no cuida a quienes garantizan seguridad, educación y salud, no cumple su función básica.
Esperamos que revise sus prioridades y gobierne pensando en los santafesinos.
@MsCandyFlip A mi me llamaron de MercadoLibre.. que ingresaron a mi cuenta desde otro dispositivo, me dieron el nombre de una mujer y me preguntaron si la conozco y les dije que si que era mi hermana y cortaron jajajaj. Ojo! En un momento dudé...
Argos, el fiel perro de Odiseo
Tras 20 años de ausencia llenos de batallas, naufragios y amenazas constantes de muerte, Odiseo finalmente regresa a Ítaca, su tierra natal, pero disfrazado. Nadie lo reconoce, ni siquiera su familia o sus amigos más cercanos. Pero hay un alma que sí lo hace…
Argos, su viejo perro, descuidado y débil, tendido sobre un montón de suciedad, lo ve desde lejos. Sus orejas se levantan, su cola se mueve débilmente. A pesar de estar demasiado débil para levantarse, encuentra la fuerza para reconocer al único por quien había esperado durante todos esos años.
Argos, olvidado por todos pero aún aferrado a la esperanza, finalmente ve a su amo una vez más. Y con ese pequeño y silencioso momento de alegría, deja ir la vida, muriendo en paz.
La lealtad de Argos es intemporal, recordándonos que, incluso en las historias más antiguas, el vínculo entre humanos y perros ya se veía como algo sagrado. Para cualquiera que haya amado a un perro, esta escena toca profundamente el corazón. No se trata de grandeza ni heroísmo, sino del poder silencioso de la devoción.
Es un testimonio del amor eterno de los perros: nunca olvidan, nunca dejan de esperar y nunca dejan de amar.