Sé que cuando llegue ese día, mi corazón se va a encoger, pero lamentablemente las cosas son así y no como uno desearía que fueran.
Es necesario pensar más en mí.
No hay palabras que sirvan de consuelo en una noche de eliminación, pero Venezuela tiene que irse con la frente en alto. Líderes de grupo con paso perfecto, marcaron el mejor gol del torneo, protagonizaron el mejor juego del certamen y no perdieron ni una sola vez en 90 minutos. Quedaron fuera de forma dolorosa, en penales, pero emocionaron a millones de aficionados en su país y alrededor del mundo. A recuperarse de este golpe y volver a la carga. El objetivo principal es la clasificación al Mundial 2026. Y, con este equipo y este cuerpo técnico, el sueño es posible. Ánimo, hermanos venezolanos. NO DEJEN DE TENER FE.