-Escucha con atención a Putnam. Le encanta como narra las cosas, le recuerda a cuando se conocieron y le preguntaba por sus aventuras para canciones. Cuánto ha pasado desde entonces.-
Gracias, Putnam. De verdad.
— Se puede acabar con una gorgona con tiempo. Y preparando mucha oropéndola. No es de hecho, una novedad para mí, haberme enfrentado a una. Ya lo hicimos Jolanta y yo en 1280 cuándo nos equivocamos de cueva. Casi no salimos vivos, y siguió viva porque no la herimos (+)
¿Suerte? Ay, Putnam, no me digas eso, no puedo mandarte a una misión donde dependas de la suerte. ¡Estás casado y tienes hijos!
-Pero ella necesita con urgencia esa piedra.-
¡Qué rabia, es que no estaría en esta situación si no me hubieran robado! La posadas baratas salen caras
— Peligroso sería enfrentarse a una gorgona. Pero me he echado cosas peores a la cara, la verdad. Con preparación, y algo de suerte, se puede sobrevivir a sus venenos.
-La hechicera palidece solo con esas descripciones, ahora los trolls le parecen dóciles como conejitos.-
Suena demasiado peligroso, igual es mejor que me olvide.
— Caro de cojones. Y más raro que la dimerita. Sé lo que es. Y dónde conseguirlo. Pero extraerlo de una cueva....Tendré que llamar a un amigo enano. Él sabe mejor cómo extraer que yo.
No, no es un cuarzo tan común. Es una mezcla de...
-Resopla y pone los ojos en blanco, riendo después.-
Perdona, estoy tan acostumbrada a que la gente no tenga ni idea de lo que digo... Es cuarzo de hada, es iridescente, precioso, tiene mucho poder.
Putnam, que los dioses te bendigan...
-Que llora, eh, que llora.-
Uff... Pero no, puedo pagar, ese no es el problema, el problema es que necesito un tipo de cuarzo que solo se encuentra en cuevas de trolls. Sé que hay una cerca pero son tan grandes que... Uff.