Eso era nuevo para ella, sobre todo porque nunca pensΓ³ que estarΓa en aquel lugar, rodeada de la gente que siempre habΓa despreciado y fingiendo ser como ellos. Que, en realidad, a veces podΓa ser agradable, pero cuando recordaba todo lo que pasaban aquellos que no tenΓan el >
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β ΒΏYo? ΒΏComo puedes pensar eso de mΓ, queridisima Ophelia?
Bromea, esta vez sΓ carcajeando por el puΓ±etazo en el pecho. De hombros se encoge y su brazo se desliza, fingiendo que cae sobre sus hombros y asΓ, despeinarla.
β Soy un hombre fiel, ΒΏno lo sabΓas?
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