— No es... lo que quería decir.— Sus mejillas estaban sonrosadas mientras sujetaba la cintura del comisario bajo su ropa, intentando controlar la respiración que se había empezado a agitar por culpa del contrario y la situación.
— Yo... — Se relamió los labios, pero
El moreno arqueaba su espalda repentinamente contra el escritorio al sentir aquellas mordidas y
dedos vagar sobre su piel comenzaba a excitarse y a sentirse necesitado y deseoso por el juez por lo que comenzó a frotar su pierna con más intensidad y rapidez contra la entrepierna
Tenía una necesidad de hacerlo, de demostrarle cuanto le gustaba. Mientras ocurría eso, con su mano, siguió arañando la piel de Wriothesley, abriendo de manera un tanto agresiva e impaciente, su camisa. Quería tocarle más y más.
Luego le susurró en la oreja, mordiéndola.
Y ahí es donde pasó a dar mordiscos mas severos, pasando luego la lengua como si fuera la manera de aliviar un dolor que podía provocar con sus dientes.
— Lo... Lo pregunto porque es lo que se debe hacer. — Alzó una ceja antes de fruncir luego el ceño. Su cuerpo estaba ya tenso de por sí, pero aquella actitud despertaba en él nuevas emociones y sensaciones.
Y una de ellas tenía que ver con lo de "que fuera de su propiedad".
— Jajajajajaja ¿Por qué lo preguntas?… si es lo que deseas sólo hazlo.
Respondió con una risa bastante fresca y un aire de despreocupación.
— Neuvillette, después de esto ya no tengo nada que esconderte mgh~ al lo que veo por tu actitud no te desagrada… considera que ahora
Pero no tardaría en subir la intensidad, deslizando su mano libre por el interior de la camisa adversa, casi arañando por donde pasaba. Su cintura se movió sola, siguiendo el movimiento de la pierna contraria, dejando ciertos jadeos cerca de la piel del comisario.
Le susurró, entrecerrando los ojos.
— Pero... quiero seguir probando más.— La mirada casi de aurora, se clavó en las expresiones del moreno, deslizando lentamente sus dientes por el cuello de Wriothesley.
— ¿Me dejaríais? — Aquel tono que usó fue mucho más grave y susurrante.
Se aferró a su corbata cada vez con más intensidad, enrollando la tela entre sus dedos enguantados mientras su cuerpo se dejaba guiar y llevar por el moreno.
La sensación seguía siendo extraña, pero aquel beso, los movimientos que creaba dentro de él, le resultaban nuevos
A pesar del poco dominio del contrario continuo el beso de manera delicada con la intención de darle el dominio al albino, los labios ªh en eran dulces y suaves, podía sentir que la sensación era exactamente la de un primer beso lo cual logró cautivarlo de manera adorable.
— ¿Ésto... es lo que lleváis guardado todo éste tiempo? — Intentaba respirar con normalidad, pero le era imposible.
Inclinó su rostro hacia el cuello adverso, rozando su nariz contra esa piel que tan dañada y expuesta estaba para él.
— Me agradó mucho la sensación...—
El beso que recibió por parte de Wriothesley fue tan intenso como sorprendente. No esperaba sentir ese remolino de emociones aferradas a su pecho, estallar.
Torpemente siguió los labios ajenos, el ritmo, pero sus ojos no podían hacer otra cosa más que entrecerrarse.
— No hay nada que debas aprender, debes experimentarlo Neuvillette.
Dijo mientras se acercaba al albino tomándolo firmemente mientras comenzaba a besarlo iniciando de manera lenta, delicada y rítmica mientras dejaba que el contrario se dejara llevar y comenzara a seguir el ritmo
absluto. Asintiendo, alzó la mano hasta sujetar el mentón de Wriothesley com la punta de sus dedos.
— No pidas perdón. Es algo que... me ha agradado mucho. — Y quería volver a sentirlo. Por eso tiró de su corbata lentamente, inclinándose de nuevo a besarle, aunque el suyo