Cuesta hablar de victorias cuando, gane quien gane, el país sigue desmoronándose ante todos. No hay espacio para celebraciones cuando la desesperanza es lo único que une. Ojalá al menos quede fuerza para reconstruir entre tanto dolor.
Cada vez que subes de nivel, pierdes algo: un hábito, una amistad, una versión de ti mismo.
Eso no es una pérdida. Es una prueba de que estás evolucionando.
Una vez más, la única encuesta que atinó los resultados, es la de Telconet. Las demás nos dejan la sensación de haber sido utilizados como instrumentos de campaña, más que herramientas de medición.
4 niños asesinados, y el silencio del gobierno es ensordecedor. ¿Cuántas vidas más deben perderse para que asuman su responsabilidad? No hay justicia, no hay protección, solo abandono.
Esto no se olvida.