Nada corrompe más que dar ayuda sin medida: el pan regalado se trueca en vergüenza para quien lo recibe y el favor dado se devuelve en ingratitud.
Ya lo decía Baltasar Gracián: “No hay personas más ingratas que aquellas que han sido ayudadas en exceso.”
No me queda más remedio que seguir la letra:
Wow, tu figura Bby, wow! Tú carita Bby grrr😻!
Le estoy creyendo todo! Ahí el inconveniente que aunque no suene convincente le estoy creyendo🙂↔️.
Soy culpable amigos, soy culpable🙂↕️!
Susurra a mi oído:
Las estrellas, la luna y las luces. Veo cómo esos lunares te lucen. Mientras me bailas tú me conduces, tienes todos los derechos pa’ que me uses!
Y entonces me susurro al oído:
Las estrellas, la luna y las luces. Veo cómo esos lunares te lucen.
Mientras me bailas tú me conduces, tienes todos los derechos pa’ que me uses!