Le dije a mi psicólogo:
"No soy de los que atentan contra su propia vida...
pero estoy cansado a un nivel que ya me asusta."
Él no dijo nada, sólo me miró en silencio durante 30 segundos.
Luego, muy suavemente, me dijo:
Que triste que se haya perdido la costumbre de tener álbumes de fotos en físico porque ahora todo es digital. Tan hermoso que era sentarse, abrir un álbum, ver cada foto y tener muchos recuerdos al observarlas.