Mi cerebro vive hiperestimulado con 163 estudiantes adolescentes que rotan de a 20/25 cada 80’ y que demandan atención constante. Además, tengo que hacer de payaso para que “se entretengan” mientras aprenden. Cuando llego a casa y el fin de semana necesito estar en silencio, jugar con mi perro, salir a respirar un poco. Por eso, también creo que el sacerdocio docente llega sin que nos demos cuenta ni tengamos la intención de que suceda.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Algún día hablaremos de las horas extras que hacemos que no nos pagan, mientras después te quieren hacer cumplir horario por burocracia en situaciones donde te quedas mirando el techo (no hay alumnos ni actividad para hacer).
No entiendo de dónde sacan que un docente labura 4 horas si ni la jornada escolar dura solo eso jsjfkdjs cuando iban al colegio la maestra se iba antes que ustedes?
Les juro q quiero llorar cada vez q alguien dice q los docentes tenemos q trabajar por vocación y no quejarnos pq cobramos dos mangos. La concha de su madre los odio