Entrega de reconocimiento póstumo, de la Comisión de DDHH del @CSDColoColo a José Manuel Parada, como defensor de DDHH, junto a otros y otras grandes Colocolinas comprometidas con la dignidad del pueblo de Chile. Pensamientos para ti papá.
Colo Colo mi primer amor.
La motosierra que quiere aplicar (y ya aplica) Kast en culltura, no es solo "emergencia", es un ataque ideológico, al reducir el presupuesto, se asfixia la memoria histórica y la expresión del pueblo, es anti trabajo, mercantilizando el arte. La cultura es un derecho humano.
Hicieron todo lo posible para tener a la generación z despolitizada, aislada, fragmentada, encerrada en el yo, sin entender que la poderosa rebeldía juvenil no es un fenómeno que se pueda moldear, sino una consecuencia directa de las contradicciones de clase. Divino Tesoro.
En Bruselas y varias localidades de Bélgica, también el pueblo organizado, trabajadores, docentes, estudiantes, etc. También sale a la calle para protestar contra las medidas de ajuste del gobierno.
El capital nos quiere dóciles y endeudados, la izquierda autoritaria y los falsos progresismos nos quiere obedientes y disciplinados. Mientras la juventud revolucionaria lucha frontalmente contra toda explotación y contra la ultraderecha en el mundo entero. #CambiarTodo
En tant que travailleur de la culture chilien, de gauche et anticapitaliste, toute ma solidaritée internationaliste avec la jeunesse en lutte française.
Un presidente con 65% de desaprobación, q ajusta al pueblo trabajador, que reprime a los estudiantes, negacionista y arrodillado frente al imperio. Es hora de despertar y retomar el camino de la calle contra quienes recortan los derechos democráticos fruto de luchas históricas.
La juventud internacionalista en pie de lucha, es el presente en llamas. La juventud es vanguardia porque no tiene nada que perder más que las cadenas. Ni Dios, ni patrón, autoorganización y solidaridad de clase. El cambio estructural no se mendiga, se consigue luchando. 🚩
Las revueltas y/o estallidos, muestra la crisis y la furia popular, pero no basta. Sin dirección revolucionaria, la espontaneidad se agota, se fragmenta o la cooptan. El problema central no es la falta de rabia, es la falta de conducción consciente.