YO TAMBIÉN FUI TÓXICA Y QUE DIFÍCIL SALIR DE ESE LUGAR. Me dejaba sola y yo me quedaba a esperarlo. Existían miles de prioridades
menos yo y aún seguía ahí. Me trataba mal y llorando me culpaba a mí misma. Me humillaba, no me valoraba, y yo seguía ahí.
Estoy pensando en lo divertido que era quejarme de los chabones con los que salía, ahora me estoy enganchando con uno que me trata como una reina y no me puedo quejar. Me siento rara. Feliz pero rara