@_Thxcapi —¿Pero cuántas veces voy a tener que decirte que me gustas tú, Rodrigo? Creo que también te lo he demostrado más de una vez. Y si aun así sigues desconfiando, tal vez deberíamos dejarlo aquí.
Dicho lo cual se retiró a la habitación, dispuesto a seguir haciendo la maleta.
@_Thxcapi Con la exhalación que liberó en el momento, se fue toda la paciencia que le quedaba. De un golpe seco, dejó la cadena de oro sobre la mesa.
—Lo que más me jode es que yo te acepto tal y como eres, y confío en ti... Algo que al revés está claro que no pasa.
@_Thxcapi —Pues me parece muy bien, yo no he dicho absolutamente nada al respecto de lo que me guste o me deje de gustar.
Él, en cambio, sí que sonó cortante. Algo extremadamente raro en él.
@_Thxcapi El suspiro que soltó a continuación arrastró consigo un hastío notable; el mismo que se hizo presente cuando deslizó una mano por su rostro. Todavía tenía cierto sueño acumulado, lo cual influía en su carácter más de lo que debería.
—Vale, entonces no hay más que hablar.
@_Thxcapi —No tengo por qué darte explicaciones, ya. Pero si te las doy es porque quiero, porque te estás volviendo a cabrear por cosas que solo pasan en tu cabeza.
Y, a decir verdad, ya estaba perdiendo un poco la paciencia al respecto.
@_Thxcapi No necesitó demasiado para percatarse de que aquella información no había sido plato de buen gusto para Rodrigo. Su primera reacción, por consiguiente, fue lanzar un suspiro al aire.
—Eso solo un amigo.
@_Thxcapi —¿No?
La confusión le invadió de golpe y le instó a fruncir el ceño. Después le dedicó un vistazo más detallado al elemento dorado que pendía de sus dígitos.
—Entonces debe ser de Raúl, un amigo que se quedó aquí a dormir la otra noche. No puede ser de otra persona.
@_Thxcapi A priori dudó un poco acerca de lo que debería hacer, pero finalmente cerró el puño en torno a la cadena, aceptándola.
—Mhm... vale, como prefieras.