Se creen un partidazo porque madrugan para ir a trabajar y pueden comprar cosas materiales. Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, no ofrecen paz y se niegan a sanar sus traumas.
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
No quiero que me digan que merezco a alguien mejor. Quiero que alguien me mire a los ojos y me diga "No soy perfecto, pero quiero aprender a amarte de la manera en q siempre debieron hacerlo; cuidar de tu corazón, proteger tu paz y convertirme, con hechos en el amor que mereces."