Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
Ya no somos los vigentes campeones del mundo, se murió el Indio Solari, no tenemos más Papa argentino y están queriendo vender el país. Salió depresión de domingo.