Ese miércoles me despedí pensando que seguíamos siendo pareja, 2 semanas después me enteré que no y por WhatsApp. El trato siempre fue la verdad aunque duela y eso fue lo que más me decepcionó.
Ese día me despedí como siempre, con planes, con un “luego nos vemos”. No sabía que era la última vez. Nadie avisa cuando un adiós es definitivo, y esa es la tristeza: seguir caminando sin saber que ya habías soltado para siempre.
Me gustaría entender a todos aquellos que están indignados por la manera de actuar de Trump. ¿Por qué no se indignaban cuando estaban siendo violados los derechos de los venezolanos? Cuando la gente pedía a gritos ayuda.