Mari Mar aparece de vez en cuando en televisión porque habla muy claro. Reproduzco aquí una cosa que dijo de manera textual: «Con el PSOE, en dos años, a mí me ha subido ciento y pico euros la pensión. Entonces, evidentemente, si a mí me tienes que decir a quién voy a votar, pues voy a votar al que me dé más dinero, no al que me dé menos».
No había oído yo nunca tan sintéticamente explicada la compra política de voluntades.
https://t.co/I1yufPnR7p
🔴 Ayer empecé a atender niños en Urgencias a las 7:45 de la mañana. Seguí viendo niños a las 3:00 de la tarde. A las 10:00 de la noche continué atendiendo pacientes. A las 3:30 de la mañana seguía haciendo el mismo trabajo que empecé 20 horas antes.
Esto en España se llama guardia médica y ningún otro país en Europa lo sigue permitiendo. Se juntan 3 turnos y un solo médico hace el trabajo de 3 médicos. Se ahorra dinero y se ahorra personal.
Los turnos de tarde, de noche y de fin de semana se pagan peor que el turno de mañana (porque cuando esto se diseñó así hace décadas se suponía que estabas de guardia a la expectativa de trabajar…), no computan como parte de tu jornada ordinaria (por eso al día siguiente a diferencia de un bombero o un policía tienes que volver a trabajar) y tampoco computan como tiempo trabajado para tu jubilación (a pesar de que terminarás trabajando 3-4 años más en forma de guardias).
En España si trabajas en la sanidad pública estas obligado a hacer guardias médicas hasta las 55 años en número de 4-5 al mes. Guardias que ponen en riesgo tu salud física y mental y la integridad de los pacientes a los que atendemos.
Los que han aprobado este Estatuto Marco que perpetúa este sistema de guardias son los mismos que hace unos años prometían abolirlo. A los sindicatos que tienen una representación nula entre los médicos les da absolutamente igual y no han hecho nada por cambiarlo.
Por eso el enfado y la decepción entre los médicos es tan grande. Por eso están rotos todos los puentes. Por eso todo esto acabará con una huelga indefinida.
El plena revolución tecnológica y digital, con la automatización de procesos, los funcionarios no dejan de crecer😳
El gasto en sueldos públicos superó los 181.000 millones: en 2025 el empleo público creció en 142.400 y cerró el año con 3.641.400 asalariados
https://t.co/PXSV7OGimt
Estimada @anairissimon, con todo el cariño, su diagnóstico es exactamente el que ha producido el problema que denuncia. Y voy a usar su tuit como excusa para hacer un mansplaining de manual:
Acto primero. El alquiler está caro. Demasiado caro. La gente joven no llega. Las familias se ahogan. Algo hay que hacer. ¿Por qué está tan caro? Es evidente: los propietarios son avariciosos. Hijos de pxta. Una generación de boomers que compraron barato, y en pesetas fíjese, que al cambio el piso le costó lo que un menú del día; y ahora explotan a la generación siguiente. Qué poca vergüenza.
Acto segundo. ¡Legislemos! Pongamos un precio máximo al alquiler. Si la avaricia es el problema, la mano dura es la solución. Topes a la renta. Zonas tensionadas. Índices de referencia. Endurecimiento de los desahucios. Si alguien no paga el alquiler, moratoria. ¡Aplausos! Estamos protegiendo al inquilino frente al mercado abusivo. Mercado=caca. Boomer FU.
Acto tercero. El propietario que tiene un piso en alquiler residencial mira el panorama y hace un cálculo. Si lo mantiene en alquiler residencial, su renta tiene un tope, su capacidad de elegir inquilino restringida, se puede meter cualquiera, ¿y si no paga? —le pagas la luz y el agua, egoísta, que compraste el piso en pesetas—. Si lo pasa a turístico, gana más, recupera control sobre la disponibilidad y evita el riesgo de un inquilino problemático que tarde dos o tres años en irse por vía judicial. Si lo vende, capitaliza la plusvalía y se libera del problema entero. ¿Qué hace? Lo que haría cualquier persona racional con un activo cuya rentabilidad ha sido políticamente reducida: lo retira del uso menos rentable y peligroso y lo desplaza al más rentable y seguro. Ahora multiplica esto por miles de propietarios.
Acto cuarto. La oferta de alquiler residencial empieza a caer porque miles y miles de propietarios hacen esto. El sistema les ha dado los incentivos necesarios para abandonar ese mercado. Mientras tanto la demanda sigue creciendo: inmigración, formación de hogares, salarios que suben menos que los precios. El gobierno aprieta la oferta y empuje la demanda al mismo tiempo. Maravillosa jugada.
Acto quinto. Los precios suben más. La oferta se ha contraído más. La gente joven sigue sin llegar. Las familias siguen ahogándose. ¿Y la conclusión política? Que los propietarios que se mantienen en el alquiler residencial son aún más avariciosos. Que para qué van a construir vivienda si cuando salgan al mercado, los egoístas que pueden comprarla van a subirles el precio. Que hay que legislar más fuerte. Más topes, más zonas tensionadas, más restricciones. Cada nueva intervención agudiza el incentivo a salir del mercado residencial, y cada salida del mercado residencial aumenta la subida de precios, y cada subida de precios refuerza el diagnóstico moral original: boomer hijoputas. El sistema entero gira alrededor de una explicación de mierda, y cuanto más se actúa sobre esa explicación de mierda, peor funciona. ¿Lo entendemos?
Vamos con el Acto sexto, donde estamos ahora. El alquiler está más caro que nunca. La oferta residencial ha caído cerca de un cincuenta por ciento en una década en las grandes ciudades. La vivienda turística ha absorbido gran parte del stock retirado. Los pequeños propietarios que quedan en residencial son los que no han podido o no han querido cambiar de uso, y son justamente a quienes usted, Ana, llama avariciosos por cobrar el precio que el mercado fija. Y la respuesta política sigue siendo la misma: más coerción, más topes, más persecución del propietario.
La vivienda no es un problema moral, es un problema sistémico. Es un sistema atrapado en un bucle de policy resistance (se llama así), donde cada intervención producida desde el diagnóstico equivocado refuerza precisamente el síntoma que pretendía corregir. El propietario que cobra mil doscientos euros no es la causa del problema. Es la consecuencia visible de diez años de políticas nefastas que apretaron la oferta sin ampliarla, mientras la demanda crecía sin freno.
Lo moralmente correcto, @anairissimon, el tabú real, no es señalar al pequeño propietario. Es admitir que las políticas de vivienda que la izquierda urbana española aplaudió durante una década (las 𝑎𝑑𝑎𝑐𝑜𝑙𝑎𝑢𝑠𝑜𝑙𝑢𝑡𝑖𝑜𝑛𝑠) han producido exactamente lo contrario de lo que pretendía. Y que cuando un sistema produce sistemáticamente lo contrario de lo que se le pide, el problema no está en los actores que lo componen. Está en el inútil que diseñó las reglas.
Es curioso, porque hasta hace 15 días la mujer "más poderosa" desde los Reyes Católicos tenía poder para ahorrarle al contribuyente ese 20% en impuestos y no lo hizo, te puso a tributar por las ventas en Wallapop.
Ellos crean la inflación. Tú intentas proteger tu dinero para simplemente no perder poder adquisitivo. Ellos te piden un 30% de la revalorización ficticia de tus ahorros
Hablar de estos asuntos sin conocerlo suele arrojar más división, si cabe. El argumento de este señor descansa en una falsa dicotomía: o pacientes o médicos. En sanidad pública, eso es un error de concepto. El paciente sí está “en la foto”; cuando se reclama limitar las cargas de trabajo, regular las guardias y evitar la precariedad, se está hablando de tiempos, de continuidad, de seguridad y de calidad. En un sistema que normaliza turnos extenuantes y déficits crónicos quien acaba pagando la factura es el enfermo. O sea, más lista de espera, más rotación, más medicina defensiva y menos tiempo clínico real. Por otro lado, llamarlo “corporativismo” sirve para no discutir un fondo que se desconoce. Si todo fuera “interés gremial”, entonces también lo sería pedir condiciones mínimas para ejercer con seguridad. Es una etiqueta útil para deslegitimar, eso sí, sin entrar en datos: guardias, carga asistencial, fuga a la privada, o la necesidad de un marco que reconozca la especificidad del trabajo médico dentro del SNS. En cuanto a “los interlocutores”, también aquí hay una trampa retórica. Las CCAA organizan y pagan muchas partidas, sí; pero el conflicto nace de un marco normativo estatal (Estatuto Marco) y de una negociación con el Ministerio. Pretender que esto sólo sea asunto autonómico es, como mínimo, deficiente. La arquitectura es estatal, aunque la ejecución sea autonómica. Lo serio es exigir responsabilidad a ambos niveles, no escoger el que mejor encaja en el relato. Otra cosa: decir que los médicos piden menos carga pero luego trabajan en la privada confunde causa y consecuencia. No reclaman trabajar menos, sino trabajar en condiciones seguras en la pública. La compatibilidad no desmiente el problema, lo evidencia. Tampoco la pregunta es por qué algunos médicos se van, sino por qué el sistema no logra retenerlos. Y un último apunte: una huelga siempre perjudica. Por eso se usa como último recurso cuando fallan las vías ordinarias. La crítica madura no es decir que “esto molesta al paciente” (eso ya se sabe), sino: ¿por qué se ha llegado a un punto en el que el sistema necesita que sus clínicos se quemen para funcionar? Este comentarista no demuestra que la huelga sea “contra el paciente”; demuestra que es más cómodo desacreditar a quien protesta que discutir las condiciones que deterioran la asistencia
Funcionaba perfectamente. Un sistema de acceso que todos respetábamos. Que sabíamos que tenía pegas (valora mucho la memoria, no otras cualidades para ser medico), pero que era justo y homogéneo para todos, y en toda España. Era difícil cargárselo así… qué desastre @sanidadgob
Estimada Mónica, ¿nos puedes explicar cómo se puede afirmar “FIN A LAS GUARDIAS DE 24h” en un estatuto marco que literalmente dice que “LA JORNADA DE GUARDIA PODRÁ AMPLIARSE HASTA LAS 24h EN PUESTOS DE DIFÍCIL COBERTURA O FINES DE SEMANA”?
This is Tehran. Let that sink in. You are watching a revolution unfold live while the world’s media stays dead silent. Legacy media has become nothing more than a propaganda machine, because what news could possibly be bigger than this?
@FoxNews@CNN https://t.co/1X5PlzQAhw
Defíname “Avaricia”
El triste espectáculo de un pueblo que se levantó rico y se acosto miserable. Ayer nada tenían, hoy nada les basta
Decía mi padre “el dinero es la semilla del diablo”
https://t.co/lzJo1UJ0W7
Literalmente tenemos a toda la izquierda parlamentaria acusando a peña que trabaja 60, 70 y 80 horas en una semana de forma obligada de clasistas y privilegiados. Es que si fuera cualquier otra profesión nadie dudaría en hablar de explotación, pésima gestión de recursos, etc.
La responsabilidad de parir en casa en 2025 es en primer lugar de la minoría de mujeres que ponen en riesgos sus vidas y las de sus hijos, sea cual sea la razón. Y también de las personas que ponen el foco en una violencia que no existe para acojonar y desinformar a esa minoría
La propia política ha agravado el problema de la vivienda ante su total desidia. Y ahora es la política quien viene a “rescatar” a los ciudadanos vulnerables. Tengo pocas dudas de que esas personas, hace unos años, podían haber pagado su vivienda y no ser un perfil considerado de “riesgo” para los caseros. Pero su empobrecimiento no cae del cielo, tiene responsabilidades. Se ponen marches, medidas estéticas, pero que no se ataja el fondo del problema. No es un empobrecimiento puntual: es el hundimiento de la clase media, agravado y sostenido por la política en España.
El anuncio que publica este fin de semana @FT pagado por el despacho de @robertamsterdam sobre la Agencia Tributaria española.
Dice algo así como que en España, "el sistema fiscal funciona con una lógica perversa: los inspectores de Hacienda reciben bonificaciones en función de cuánto dinero logran recaudar, incluso cuando los tribunales terminan anulando sus decisiones por injustas."
Define este modelo como "casi inexistente en otras economías avanzadas, genera incentivos que favorecen la agresividad recaudatoria por encima de la precisión y la justicia. El resultado es un entorno donde proliferan conflictos de interés, investigaciones precipitadas y un impacto devastador en familias, autónomos y empresas que, aun teniendo razón, quedan atrapados en un engranaje diseñado para recaudar primero y preguntar después."
A ello se suma, dicen, que, "en España, los contribuyentes deben pagar una liquidación fiscal incluso si es manifiestamente errónea antes de poder recurrirla. Esto implica embargos, intereses acumulados y años de incertidumbre judicial que muchos no pueden soportar."
Y termina con que "más de la mitad de los recursos se ganan finalmente contra Hacienda, una cifra que revela la magnitud del problema: un sistema que no solo se equivoca, sino que penaliza a quien intenta defenderse. En definitiva, un modelo donde la Administración siempre gana… y el ciudadano siempre pierde."
#marcaEspaña
Madre maltratadora. Padrastro maltratador. Fueron detenidos en su día pero no se les retiró la tutela. Según la autopsia, el niño de la Garrucha, de 4 años, también sufrió abusos sexuales. Los Servicios Sociales lo visitaban... nunca hicieron nada.
https://t.co/5TiJ597RyG