<—así que os parece, perro. Mostrarme la cola para variar ¿Hm? Tenés cuerpo masculino puro, creo no desmerita la cara que me des.
Dice con una pícara sonrisa y unos frotes al mentón del lobuno.
— Yo creo que me sirve.
Dice una vez libre de lo importante pues ya su miembro largo e imponente acorde a su tamaño estaba erguido y puesto en su lugar con esos toques carne y naranja crema hasta sus bolas.
— Sha sabe que no he tenido una buena de mi parte desde tiempos atrás>
Así mismo, hacía lo mismo con las propias, revelando su albina y tupida desnudez, con ella su entrepierna dotada de un tamaño capaz de adormecer las piernas de cualquier osado capaz de enfrentarlo bajo las sábanas.—
Bueno, deseo concedido, gatito caprichoso... ~
Gato le estaba dando sermones atractivos y uno que otro piropo para que al llegar a la cama, simplemente tocará agarrar al lobo de la cara y besarlo con suma pasión; cerrando ojos y lamiendo hasta los feroces colmillos de este en lo que tenía la mayor parte de la diferencia en>
no llevaba nada, absolutamente nada.—
Veamos qué hazaña serás capaz de hacer hoy, gatito mío, hm...~
—Y así se fueron hacia el hogar del matrimonio, curioso, aunque también un tanto excitado. Ese felino sabía cómo calentarlo.—
<tamaños encima del naranja, atrayendolo del pelaje a tirones pequeños mientras que incentiva con sus piernas al raspar de los pectorales contrarios para que el lobo deshaga de lo innecesario para ahora.
— Mmm venga mi'mor quiero vernos en la completa desnudez... Aunque las>
— ¡Pos' fuera ropas ale'!
Cómo si de una fiesta se tratase, la emoción le hace sonreír para luego ir jalando del poncho oscuro de su marido. Cabe recalcar que Gato solo traía un pantalón blanco con sus icónicas botas y cinturón para la ocasión.
— ¡Y que qudei claro que digo me>
Ahí se quedó recibiendo el cumplido y el cariño de la muerte para regresarlo con unos besos suaves y consentidos al hocico de este mientras que luego el gato se acomoda en el pecho ajeno.
— Podría sugeri' un ratillo en la cama. Hay una cosillas' que podemo arregla' y con gana.
Pero bueno, cómo se le dice en tu jerga, hmm... ¿zalamero? No sabes solo decir bravuconadas, hm-mh...~
—Le alzó cual peluche y le dedicó una linda lamida al hocico del gato, para luego cargarlo en su brazo.—
¿Y qué hago yo entonces? Volver a consentirte. No tengo remedio. ♪
— ¿A si? ¿Y qué planeas tomar del legendario Gato con Botas?
Ahí se fue bajando de la mesa usando la barriga del otro como agarre para así tener acceso seguro a dar un agarre seguro y firme a la entrepierna del oso.
— Yo puedo con lo que sea, oso.
🧣 Tranqui, pulgoso. Vos tocá lo que quieras, no hay problema, solo no quiero que te quejés cuando sea mi turno de tocarte~
*Dice sonriendo con maldad mientras acerca una de sus grandes garras a la barbilla del gato con botas*
— No veo andes en contra. Pero si queréis puedo agarrar algo más seguro, oso papá.
Que aunque decía eso le seguía moviendo y manoseando ese par de pechos de varón mientras que baja por la barriga sus pequeñas patas como manos.
🧣 Yo no presumo nada, gatito, si sé que todo el tema de presumir es de tus actividades favoritas, je~ Mmh... Cuidado con esos, gato. Pueden ser pesados y no me gustaría que andés lastimado como otras veces~
*Sostiene uno de los brazos del gato ligeramente mientras lo mira*
— ¡Yo to' fuerte igual, oso! Solo que no soy tan gran'e.
Se sube a una mesa lo suficiente alta con un salto para así quedar frente al oso.
— Peo' que anda de presumido. Si es así a uno lo pueden agarrar de sopesa...
Y G R A B. Le toma de los pectorales para apretar y>
🧣 Jaja! Me hacés sonrojar, nene. Pero no hay porqué envidiar, solo necesitás bastante miel, avena y unas buenas siestas en una silla cómoda para verte como yo, gatito
*Dice mientras flexiona uno de sus musculosos brazos al ver al gato posar*
— Gustos que dan guto'. Adema' que no puedo negar que tenéis todo eso que te hace un... Excelente modelo de macho.
Le dice acercándose y orgulloso posa frente al oso.
— Causa' envidia de solo mirar todo eso que tene'...
Levanta la zarpa mostrando su anillo con forma de lobo en el medio. Sus ojos se ponen oscuros de pupila roja por un momento mientras lo mira hasta que vuelven a hacer normales, pasando a tomar las mejillas del lobo.
— Pue... Bien dice por ahí... Eternamente unidos. Eternamente>
Sería una tortura muy dulce dejarlas con la incertidumbre y el miedo de saber si será su último día, pero... ¿por qué debería hacerlo? Es mi trabajo y... no me lo has pintado muy bien. Anda, gatito mío, véndemelo mejor, ♪-hm-mh-hm... ~♪
— ¿Y qué ta' si mejor te llamo a la cama, hm? Apueto' a que dejarías a tus almas en pena por tu marido.
Le da unos frotes de garra al mentón mientras que dejaba la nariz pegada la ajena.
—Se dejó dar aquellos besitos por aquel felino cual niño agradecido a su madre por sus caramelos.—
Solo tienes que llamarme como es debido y apareceré, pero si vuelves a llamarme "tío" te quedarás sin tus caricias en las orejas, ¿me has entendido?
Se rascó un poco la barbilla con una mano a la cintura en pose de pecho salido mientras le miraba juzgador pero sonriendo.
— Mmm... Ez' que también tú, a veces soro' andas como la muerte.
Le toma así de las mejillas ya de cerca y le da unos cuantos besos al hocico por alrededor
No me he ido a ningún lado, estés donde estés siempre estaré como tu sombra, gatito pendejo.
—Suspiró y se inclinó para brindarle un beso en la mejilla del felino.—
Qué haré contigo... Hm-mh...~