La caridad se alegra de ver que el otro crece, y sufre cuando el otro está angustiado: solo, enfermo, sin hogar, despreciado, en situación de necesidad… La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita la compartición y la comunión.
A las tres, por Mi Misericordia, ruega en especial por los pecadores y, aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión. Ésta es la hora de la Gran Misericordia para el mundo entero. En esta hora nada será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión.