Malvinas no es solo 1982. También es 2026 y es un conflicto en tiempo presente. Somos uno de los pocos países que tiene el territorio ocupado. Somos el único que tiene más el 25% en esta anormal situación. Nos roban la pesca, el petróleo…basta de colonialismo inglés en suelo 🇦🇷
@jmrosas1845 Malvinas no es una efeméride para recordar un 2 de abril, y olvidarse hasta el año que viene.
Malvinas es presente y sobre todo es futuro.
VOS, QUE DECÍS “YO SOY APOLÍTICO”, LEÉ ESTO
Cuando Milei dice que Argentina fabrica dulce de leche, biromes y poco más, muchos piensan: “Qué tipo loco, pero por lo menos dice lo que piensa, hay que patear el tablero”… y listo, la pelota empezó a rodar.
El truco no es convencerte, es hacerte reaccionar. Primero te calentás, después buscás argumentos para justificar el calentón.
Argentina fabrica satélites, reactores, medicamentos, maquinaria, software, acero, autos y alimentos, pero Milei no está dando una clase de economía, está tirando un petardo emocional para ver quién putea, quién aplaude y quién comparte.
Lo insultaste, lo defendiste o lo mandaste a cinco grupos diciendo “miren la burrada que dijo”… da igual, laburaste gratis para que circule.
Las redes son hijas de puta, no distinguen aplausos de puteadas, miden movimiento. Si algo arma quilombo, lo empujan; si divide, mejor. El algoritmo no tiene ideología, tiene métricas.
Tu celular sabe qué video te frena el dedo, qué tema te asusta, qué palabra te dispara y qué bronca repetís. No necesita escucharte, le alcanza con verte comportarte y después te cocina un menú emocional a medida.
A los argentinos nos agarran por nuestra debilidad futbolera, nos fabrican un rival, nos ponen una camiseta y, mientras puteamos desde la tribuna, nos meten goles en contra sin que veamos la jugada.
A uno le muestran inseguridad, a otro impuestos, a otro corrupción, a otro odio al peronismo, a otro “la casta”. Pensás que todos vimos al mismo Milei… ni en pedo, cada uno recibe el que mejor le toca el nervio.
La manipulación tampoco necesita volverte fanático, alcanza con correrte dos centímetros: un poco más enojado, desconfiado, resignado o convencido de que “son todos iguales”.
Primero gritás el gol, después mirás si hubo offside. En política igual: primero festejás la patada al tablero, después llega la factura.
Así te convencen de que el país no sirve, la industria es un curro, el Estado sobra y todo lo extranjero es mejor; cuando venden empresas, recursos y ciencia, el trabajo pesado ya estaba hecho.
La colonización empieza cuando logran que vos mismo despreciés lo que vienen a afanar.
Vos pusiste la bronca, ellos pusieron el algoritmo y terminaste festejando un gol en contra.
La próxima vez que algo te caliente, frená diez segundos y preguntate quién gana con tu reacción.
Y usá esa pasión futbolera para exigirte y exigirle a la dirigencia opositora que la cortemos con los goles en contra, que se dejen de joder con el puterío, armen un equipo, propongan un juego y movilicen al pueblo antes de que los algoritmos vuelvan a elegir por nosotros.
#BastaDeGolesEnContra
@jmrosas1845 Cuanto más uno conoce a Bernardino más se convence de que Milei es el mejor representante que hasta ahora se sentó en el sillón "de Rivadavia" (traidores vendepatria)
@jmrosas1845 La diferencia es que los haya hecho el Diego.
Porque Maradona representa el mismo espíritu popular, nacional, rebelde, de lucha contra lo injusto, de resistencia ante "el poder establecido", de defensa de lo nuestro ante quien sea y como sea, que el que genera la causa Malvinas.
Para el gato falopero de Juliana Santillan.
Cuidar y defender los clubes de barrio es defender el lugar donde nacen los valores, el esfuerzo, el compañerismo y el respeto. Ahí se forman personas antes que deportistas, y de esas canchas salen los campeones que después representan a todo un país. Cuidar un club de barrio es cuidar nuestro futuro.
@ActualidadRT Ningún integrante del gabinete de Milei decide nada, todo se decide desde fuera del gobierno.
Pueden dejar solo un "vocero" y nada cambiaría.