Me estás diciendo que llevo desde 2018 esperando a quitarme el pecho y esta persona en 2 años se hormonó y operó DE TODO ????? Y todo esto sin la Ley Trans vigente que obligaba a estar dos años en hormonas previo a entrar en lista de espera para cirugías ???????
Con respecto al libro de Luisgé Martín sobre el caso Bretón (y sin haberlo podido leer aún), mi opinión es la siguiente: La literatura existe para indagar en todos los aspectos del ser humano; también en los más monstruosos y terroríficos; también cuando nos pilla de cerca y nos afecta.
Conociendo la obra de Martín y la línea editorial de Anagrama, estoy seguro de que el libro transitará derroteros que nada tendrán que ver con el morbo habitual de, por ejemplo, los documentales de true crime.
No hace ni un año que todos nos tragamos la serie de Candela Peña sobre El caso Asunta, cada mes se estrenan nuevas ficciones y documentales sobre asesinos en serie... Este asunto es parte de lo que consumimos de forma habitual desde A sangre fría. Que este caso nos duela especialmente no lo convierte en un tema del que no se pueda hablar.
Por supuesto que entiendo el dolor y el rechazo de tanta gente (especialmente, de su ámbito más cercano) a este asunto, igual que entendí el de los familiares de las víctimas de Dahmer que vieron en Netflix una recreación bastante explícita de lo que le pasó a sus seres queridos. Pero (en mi humilde opinión, y entendiendo que pueden haber otras perspectivas, y siendo consciente de que no opinaría lo mismo si eso me pillase de cerca) creo que ese dolor no puede servir de justificante para impedir la publicación de un libro.
Creer que este libro va a servir para beneficiar, limpiar la imagen o justificar a este terrible criminal es no conocer la obra del autor y la línea de la editorial, además de poner el parche antes de la herida.
¿No se puede hablar de este caso en un libro, pero si en miles de horas de debates televisivos? ¿No se puede hablar de este caso, pero sí de los de Madeline, Asunta, Jeremy...? ¿Es que hay que mostrar menos sensibilidad con las vidas rotas en el extranjero o hace décadas que con las que nos pillan cerca física y cronológicamente? No estoy entendiendo muchas de las razones que leo, la verdad. La literatura, en mi opinión, no puede verse afectada por nuestros dolores.
Los centros de menores son CÁRCELES y FRACASOS del sistema. Fue una de mis peores épocas como tutelada de la Generalitat, empezando por mi ubicación en un semicerrado porque no habían plazas en uno abierto. Imaginaos, una niña que su padre no dejaba ni que saliera a relacionarse más allá del instituto y de la biblioteca, sin la picardía de la adolescencia y con mil miedos. A uno semicerrado me llevaron cuando al denunciar a mi padre por el maltrato religioso me aseguraron que iba a estar mejor, más protegida y en un entorno más sano.
Compartí experiencia con niñas violadas por sus propios padres y a la misma vez con pequeñas delincuentes que ya habían apuñalado. Fue donde tuve mi primera pelea, tras el bullying recibido por ser la friki de la biblioteca del edificio (soy lectora desde que tengo uso de razón. Eso me ha mantenido dentro de la cordura siempre y, además, es mi espacio seguro). Fue donde aprendí qué, o pisas, o te pisan. Pura supervivencia. Educadores quemados por la falta de recursos y hasta las narices del sistema. Tutores que me prohibieron hablar con mi madre hasta tener autorización tras 15 días de entrar (desde que denuncié a mi padre, con todas las consecuencias que eso conllevaba para mí). No me permitieron explicarme con mi propia madre, reventándome la culpa a niveles estratosféricos. Fue el primer psicólogo que tuve y también el primero que me traicionó contando mis mierdas. Fue donde no me autorizaron cheque para comprarme ropa hasta meses más tarde (utilizando primeramente la ropa que llevaba puesta cada día, lavándola y secándola en lavandería cada noche y luego utilizando algunas prendas que ni me iban de otras niñas que estuvieron ahí). Fue donde me quisieron medicar para poder dormir mejor por las pesadillas que tenía. Fue donde mentí por primera vez y fue donde me fugué 9 veces reventando la puerta de seguridad, prefiriendo estar en la calle que entre esas 4 paredes. Fue donde vi por primera vez las pruebas que pedían las “populares” a las nuevas (y por las que no pasé hasta que al final me enganché físicamente con una de ellas).
Así que imaginaos el nivel de lo que se vive ahí dentro.
Es un cárcel sin ley, con educadores reventados psicológicamente de todo lo que ven y que no llegan a nada. Educadores que enfrentan a niñas reventadas física y psicológicamente desde su más tierna edad, sin recursos, sin formación y sin ayuda alguna. Educadores que olvidaron la vocación porque el sistema no la alimenta.
Ramón García: gordo ✅ criticado ❌
Chicote: gordo ✅ criticado ❌
Ibai: gordo ✅ criticado ❌
Lalachús: gorda ✅ criticada ✅ insultada ✅
El problema no es la gordofobia. El problema es el machismo.
Ella es puta por poner los cuernos pero cuando dani alves violó a una chica a hostia limpia en un baño estando casado la puta también resultó ser la chica... Qué curioso