En el año 1865, San Juan Bosco soñó que había un hombre alto, de color negro y con cuernos, que tenía en su mano "una linterna mágica" con la cual entretenía a los jóvenes
A través de esa "linterna mágica", los jóvenes podían ver cosas divertidas, partidos de fútbol que se habían perdido, pueblos lejanos, libros, familiares, amigos, vacaciones que habían tenido, dinero que les debían, y hasta "escenas pecaminosas", entre otras cosas
Don Bosco relató que este dispositivo los entretenía tanto que alejaba a estos jóvenes de los sacramentos, especialmente de la comunión
Este texto se encuentra bien documentado y disponible para el que quiera leerlo, en G. B. Lemoyne, Memorie Biografiche di San Giovanni Bosco, vol. VIII, p. 110.