No importa lo que digan, para mí siempre será Dios, monogamia y familia, los atardeceres, la exclusividad, las amistades verdaderas, lo sencillo y todo aquello que nos haga feliz.
Me hablaron de Dios desde niña, pero realmente lo conocí en mis procesos, en mi ansiedad, en mi soledad, en los momentos donde sentía que no podía más. Ahí estaba Él.