Otra cosa. Faltaban 10 minutos y empezó a sonar la mítica canción de la derrota. Esa del video. De la emoción. Y alguno filmaba. Perdiendo 0-2 contra los rastreros. En San Lorenzo tienen que cambiar muchas cosas. Pero muchas. Y no va a ser fácil.
Lo que en su día nos emocionó un 5 con sobrepeso que peleaba todas, se ponía en equipo al hombro y volvía loco a los árbitros hoy parece tan lejano.
No hay sentimiento. No hay ganas. No pueden hacer 2 pases seguidos tipos que ganan la fortunas y patean una pelota todos los días. Parecen amateurs.