Ibai Llanos predijo hace 30 días, punto por punto, la final del Mundial entre España y Argentina.
“Prefiero enfrentarme y reventar a Argentina. Nada me encantaría más. Qué suerte tuviste de que no se juegue la Finalísima. La realidad es que Argentina contra España no toca la bola. La única opción de Argentina para ganar a España es hacer lo de Cabo Verde: empate a cero, Diosito lindo, protégeme, vamos a penaltis y que el Dibu pare. No hay m��s. Y lo sabes, Abejita. Argentina contra España es 0-0, que Ferran no la meta y el Dibu a ponerse la mano en los huevos en los penaltis. Porque Argentina no va a tocar la bola. Y Messi va a estar dando vueltas y diciendo: ‘Pero si a mí me encantaría jugar con ellos’. Pero Leo, es lo que hay. No puedes. Lamentablemente juegas con Rodrigo de Paul.“
🤫 Y AHORA OS CUENTO UN SECRETO...
⭐️ En 2010 enterré una moneda en el césped antes de comenzar el partido... Lo he contado millones de veces. Le pedí a @cucurella3 que hiciera lo mismo ayer... Marc, te quiero mucho. ¡ERES CAMPEÓN DEL MUNDO!
Tú dices: "¿Pero por qué los franceses no enciman cuando Baena la estrella contra un defensa o cuando le sacan el pase a Rodri a la frontal o cuando Porro tira la pared?"
PORQUE ESTÁN AGOTADOS.
PORQUE LLEVAN UN MINUTO PERSIGUIENDO FANTASMAS.
Yo lo siento mucho pero Tchouameni no me parece lo que la gente dice y mira que no está mal…
Miren las jugadas en salidas de balón por dios, directamente se esconde, es un cero a la izquierda aquí.
Camavinga al menos en este aspecto nos dará mucho más en la vuelta
Güler: Necesito que te muevas para que abras una línea de pase
Tchouameni: No gracias, mejor me escondo detrás del rival.
Lo hace SIEMPRE. https://t.co/wioZYS8QYm
“Europa”
Europa no sufre un solo "problema", sino tres: tres países europeos padecen un caso agudo de "vértigo postimperial".
Primero, el Reino Unido: la nación que votó por el Brexit para «recuperar el control», solo para descubrir que había olvidado por completo cómo liderar. La crisis de identidad británica es como ver a un león retirado intentar adoptar una dieta vegetariana. Han cambiado la confianza imperial por programas de capacitación en «sensibilidad conductual» más propios de un departamento de recursos humanos. La tierra de Churchill ahora está gobernada por una extensa burocracia paternalista, más temerosa de ofender a alguien en el (X) que de la decadencia real. La otrora envidiada policía británica ahora parece dedicar más recursos a investigar «incidentes de odio no delictivos» y a pintar coches patrulla con los colores del arcoíris que a resolver robos. Es una nación que se aferra desesperadamente a la estética de la tradición —la familia real, las ceremonias, el té— mientras que la «podredumbre progresista» ha corroído sus instituciones hasta hacerlas parecer más radicales que un campus universitario. Anhelan el «prestigio» del siglo XIX, pero están paralizados por la fragilidad emocional del siglo XXI.
Luego está Francia: la tía gruñona y fumadora empedernida que se niega a admitir que lleva décadas desempleada. El «vértigo postimperial» francés se manifiesta como un estado perpetuo de rebeldía disfrazado de «compromiso cívico». Su identidad se divide entre una élite ilusa que aún cree que París es la capital del universo y una población que expresa su «alegría de vivir» prendiendo fuego a las paradas de autobús todos los jueves. Los franceses sufren un «complejo napoleónico» sin Napoleón; exigen el nivel de vida de un imperio conquistador mientras trabajan 35 horas semanales y se jubilan a una edad en la que la mayoría de los estadounidenses están en la plenitud de su vida. Defienden los valores «republicanos» y un laicismo acérrimo, pero el Estado ha perdido el control de vastas extensiones de sus suburbios. En resumen, Francia es un hermoso museo al aire libre, donde los conservadores están en huelga, los guardias temen a los visitantes y la administración está ocupada dando lecciones al resto del mundo sobre "grandeza" mientras las facturas de la luz siguen sin pagarse.
Finalmente, tenemos a Alemania: el gigante neurótico que ha decidido que la única forma de expiar su historia es mediante un lento "suicidio industrial". El "vértigo postimperial" alemán es una forma de enfermedad autoinmune moral; el país está tan aterrorizado de su propia sombra que ha sustituido el orgullo nacional por una autoflagelación despiadada y leyes de reciclaje. Su identidad se basa en ser una "superpotencia moral", lo que en la práctica se traduce en cerrar centrales nucleares perfectamente eficientes para quemar carbón contaminante, mientras sermonea a sus vecinos sobre la huella de carbono. Es una nación de ingenieros que han diseñado una sociedad disfuncional. El espíritu alemán, otrora conocido por su eficiencia y disciplina, ha mutado en una burocracia paralizada donde rellenar el formulario correcto es más importante que el resultado final. Están tan desesperados por evitar parecer "amenazantes" que se han transformado esencialmente en una gigantesca ONG con un ejército que usa palos de escoba en lugar de armas, por temor a que cualquier muestra de determinación se interprete como una regresión al pasado.
The Wizards trading for Trae Young + AD and benching them both for the rest of the season is a blatant sign that the NBA Lottery system has failed to stop tanking.
I came up with a solution to fix it:
⭐ La calificación 5 estrellas es más relevante cuanto mayor trackrecord tiene el fondo.
De todos modos, lo realmente importante son los gestores y de nada vale un fondo 5 estrellas si los gestores principales han cambiado.
Aquí tenéis una lista de los mejores fondos del 🌏.
Viernes. Llega el fin de semana.
¿Queréis saber para qué han aprovechado el tiempo nuestros ministros y a qué lugares han viajado usando medios públicos?
Pues vamos a ello.
Milagros Tolón. De Toledo.
Visita a primera hora un lugar en Toledo y ya no tiene más agenda.