Periodista que maneja código web y programación. Reconvertido en auxiliar administrativo. Me creo lo de que los funcionarios estamos al servicio ciudadano.
O entendemos que la forma de hacer pedagogía sobre la movida esta se debe basar en la coherencia o quizá esa perdida de coherencia termine por pervertir el mensaje.
O hacer que se pierda.
Dejen al chaval y su familia tranquilos.
Dejen al chaval en paz y no hagan el "minuto y resultado" de los que ingresen. En nuestro día a día en intensivos pediátricos vemos formas graves de enfermedades frecuentes.
Podríamos amargar la vida a la gente con lo que vemos.
Pero no va de eso la cosa.
No va de usar el miedo.
💉¿Tienes que vacunarte en los próximos días y no tienes claro dónde o a qué hora debes presentarte?
𝙏𝙊𝘿𝘼 𝙇𝘼 𝙄𝙉𝙁𝙊𝙍𝙈𝘼𝘾𝙄𝙊́𝙉 𝙎𝙊𝘽𝙍𝙀 𝙇𝘼 𝙑𝘼���𝙐𝙉𝘼𝘾𝙄𝙊́𝙉 𝙀𝙉 𝙎𝘼𝙇𝘼𝙈𝘼𝙉𝘾𝘼 via @Salud_JCYL.
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Y voy a parar aquí. Que tendría mucho más que decir, mucho más que contar. Porque hay más xenofobia de la que creemos. Pero quiero pensar que hay más personas cabales que imbéciles. Y siento la chapa. Es que hay días en los que uno se ve muy jodido. Como hoy.
Debo decir que lo que más me jode (y mucho) es ver a gente en mis redes comprar esa basura. Gente que no tiene ni puta idea o que se agarra a un hecho puntual. Debe ser que jamás ha tenido un problema con sus compatriotas, porque estos son todos buenos. ¡Claro que sí!
La única verdad es que hay gente buena y gente mala en todas partes. Y en según qué momentos cualquiera puede explotar. Pero los racistas buscan la coyuntura (o lo provocan) para después, si se desata el conflicto, tener a qué agarrarse y poder validar su mierda de pensamiento.
Sin embargo, mis chicos ganan en educación a toda esta gentuza y evitan confrontar con ella. Pero la frustración va por dentro y es muy duro cuando te tratan así en un lugar al que has venido únicamente porque quedarte en tu país implica peligro real de muerte o poco futuro.
Ni que decir tiene que otros chicos me han relatado situaciones feas. Los que ya llevan tiempo aquí y están escolarizados y socialmente integrados sí controlan en idioma y han sufrido comportamientos racistas que son capaces de relatar con detalles.
Esto son solo tres ejemplos, pero he sido testigo de estos comportamientos en administraciones, servicios y en la calle. Y eso que cuando ellos van con alguna educadora o algún educador, la gente se corta un poco (en el fondo deben saber que lo que hacen y piensan no está bien).
Mi respuesta fue siempre: “no pedimos que nos atiendan ya, pero haremos cola como todo el mundo y cuando nos toque, entraremos”. Por fortuna el personal de admisión no comulgaba con la actitud de su compañera. Tampoco el médico que luego nos atendió muy cortésmente.
Y digo esto porque en un centro de salud, un día festivo (servicio de urgencias), una enfermera nos quiso mandar a casa: “casi no podemos atender a los de aquí, como para que nos traigas a estos”.
Por supuesto, su respuesta fue el silencio (les choca que se les recrimine y se bloquean o avergüenzan). La doctora no daba crédito. Porque la mayoría es consciente de lo que pasa, pero ojo, que ningún colectivo escapa (la intolerancia e idiotez está bien repartida)...
Amablemente le hice ver que ellos tenían una tarjeta sanitaria como la suya, que tenían el mismo derecho a ser atendidos y que así estaba siendo en las horas que habíamos solicitado.
En un consultorio, tras pedir tres citas consecutivas, fui entrando uno por uno con los chicos. Tras la segunda consulta, un cretino en voz alta dijo “otro negro más. ¿Pero qué es esto? Que se vayan a su país”.
Pero joder, esto no es una situación aislada. Ya me he encontrado en otras ocasiones con gente de esa calaña. Y cuando digo que el discurso cala es porque va más allá de este perfil.
Como he podido le he explicado que ha dicho algo que no me gustó, pero no el qué. Sinceramente, me da vergüenza vivir una situación así. ¿Qué clase de sociedad va a pensar que somos? No quiero que crea que una que pudiera representar este individuo.