Me deprime mucho usar efectivo porque uno puede observar cómo se va quedando sin dinero, en cambio con la tarjeta de debito; ojos que no ven, corazón que no siente.
A veces toca salir adelante solo, toca hablar contigo mismo y buscar ese apoyo incondicional dentro de ti para volverte más fuerte y demostrarte que no necesitas a nadie para ser.