Dicen que no hay mal que por bien no venga, pero nadie te cuenta que primero duele... y luego, muy poco a poco, empieza a tener sentido. Que más vale solo que mal acompañado, aunque hay soledades que pesan más que cualquier mala compañía. Que el tiempo todo lo pone en su lugar, y aun así hay recuerdos que se quedan donde más duelen... y también donde más abrigan. Porque la vida es así, un juego constante de opuestos que se entienden: perder para ganar, romperse para reconstruirse, olvidar para recordar sin dolor. Dicen que quien espera desespera, pero a veces esperar es la forma más bonita de querer. Que el que no llora no mama, y, sin embargo, hay lágrimas que no buscan nada... solo salir. Que a quien madruga Dios le ayuda, pero hay noches que enseñan más que mil mañanas. Y entonces entiendes que no todo es blanco o negro, que también existe ese gris donde se aprende a vivir.Donde se llora riendo, donde se cae avanzando, donde se pierde... pero nunca del todo. Porque al final, aunque digan que no se puede tener todo, la vida, cuando la sientes de verdad, te da algo mucho mejor: momentos que te rompen... y al mismo tiempo te hacen sentir más vivo que nunca.
Ya no esperar nada bueno, para sorprenderse cada vez que suceda algo bueno... total, es mejor vivir sin sorprenderse, que decepcionada porque ya no pasa nada bueno.
Cambia, todo cambia. Sobretodo cuando ya no ves la salida.
Nadie nunca me preparó para ver a mi hija dormirse acurrucada en su hermanito menor. Éstos momentos hacen que absolutamente todo lo que he vivido en cada segundo de mi vida ha definitivamente valido la pena. 🥲❤️
Yo leyendo todo lo que sus Rs y especialistas les hicieron y se me vino a la mente "existen posgrados muchísimo más tóxicos que MI o ya se me olvidó cómo fue en realidad la residencia?" 🙈 la verdad yo me la pasé super bien en mi residencia, aunque borré de mi mente el R1
316 de glucemia en ayunas, 1700 de triglicéridos. Y lo que le recetaron fue rosuvastatina más bencobal y cita en un mes. Diosito qué hemos hecho tan mal??!