Que curiosos somos los humanos. La tristeza desaparece rápidamente, y solo recordamos los buenos recuerdos. Estamos diseñados para conservar solo lo bueno.
Cuando Mbappé en el Mundial rechazó darle la mano al portero de Paraguay y se estuvo riendo de él, era muy gracioso.
Pero si Álvaro Valles lo hace con él ya no le gusta tanto. https://t.co/DdB2ATY1Gt