Las conexiones reales no se pueden ocultar, negar ni forzar. Están ahí: llegan, se notan y se sienten. Las almas que tienen el deber de encontrarse siempre logran reconocerse.
otra noche sin poder conciliar el sueño porque para poder hacerlo debería dominar el arte del olvido parafraseando a borges y la verdad mientras yo exista todo hecho por más insignificante que sea tiene el mérito de ser recordado