— Le suelta las manos y niega con la cabeza, aunque vuelve a tomarlas con cuidado. —
No me gusta que llores, Laurel. A mi no me pasara nada. Hacer que llores me hace sentir mal y no quiero eso. Es suficiente con mi cabeza.. por favor no llores.
Félix, no me haces daño... Bueno, ahora si.
— suelta un pequeño suspiro y le aprieta las manos —
Lloro cuando no te veo porque tengo miedo de que te hagan daño y porque te extraño, pero eso es normal cuando se está enamorado.
— Toma las manos de ella con cuidado y solo asiente. Esta vez los ojos se le llenan de lágrimas. —
Solo no quiero hacerte daño y siento que lo estoy haciendo, a veces no puedo estar y eso te hace llorar y yo no me aguanto eso. Me hace sentir muy mal y se que soy un desastre (+)
Y yo siempre te amaré aún mas que el primer día.
— le agarra las manos y lo mira a los ojos —
Así que, no vuelvas a decir esas cosas que nos hacen daño a los dos.
— Asiente suavemente con la cabeza y corresponde a ese beso, dejando escapar un suspiro después. —
Esta bien, entonces siempre me tendrás a tu lado.. siempre volveré contigo.
Quizás porque aun no conoces a la persona indicada..
— Le pasa un dedo por la mejilla y luego por el labio inferior. Sentía que apenas podía respirar. —