Y aún así, el mundo me odio por existir. Me entregué por el amor que les tenía. Los odié por las cosas que me hacían sentir. Pero en aquel momento, desee algo de todo corazón. Si llegara a renacer, me gustaría vivir para mi mismo.
o sea que nosotros pudimos montar a Petro en la presidencia con todo y antecedentes, y no vamos a poder montar a Cepeda que es un pan de Dios? los veo quedaos ahí