Una chica acaba de chocarme (yo igual soy chica) y ninguna de las dos sabíamos que hacer, así que llamamos a nuestros papás y ahora estamos aquí paradas, sosteniendo nuestros teléfonos en altavoz una frente a la otra para que nuestros papás hablen y ellos solucionen.
Hoy volví a llorar por las cosas que me están tocando vivir, volví a llorar por las decepciones que tengo, volví a llorar por aquellas cosas que no puedo cambiar, volví a llorar para desahogarme y seguir siendo la "yo puedo sola".
Tengo la costumbre de notarlo todo; los silencios, las miradas que duran menos, el mensaje que tarda un poco más, el “todo bien” que ya no suena igual. Nadie me dice que algo cambió, pero lo siento. Anticipo las despedidas, y así , me rompo el corazón con mi propia cabeza.