Ayer Me atendio un chico al que le faltaba su bracito, y me llamó la atención que en su muñoncito traía su reloj.
Le dije:
-¿Por qué mejor no te pones el reloj
en el otro brazo?
Y me respondió:
-¿Y cómo me lo abrocho?
No vuelvo a hacer más preguntas pelotudas.
BUEN DÍA MANADA!