como tu le explicas a una gente no católica el feeling de salir de misa un domingo, luego salir a comer con toda la familia, abuelos, nietos, hijos, hermanos etc..osea mi futuro yo lo quiero así, un domingo de paz cuando tienes la vida resuelta
Lamento la muerte de la jueza Vivian Polanía; las primeras versiones hablan de un posible suicidio o sobredosis. A su lado estaba su bebé de apenas dos meses, vivo. La única noticia que, en medio de la tragedia, no rompe del todo el pecho. El país la recordará por los escándalos que la volvieron titular fácil; quienes compartimos trabajo, un café o una conversación con ella sabemos que también había lucidez, conciencia social y una inteligencia que no cabía en el molde. Sí, hubo excesos. Pero una vida, y una carrera, no se gestionan a punta de castigo público.
Lo más enfermo es el libreto que los medios nacionales construyeron a su alrededor, en una Colombia que se sonroja por una jueza que se empelota, pero agacha la cabeza cuando un juez se vende. Doble moral en estado puro, un país que se indigna por la forma y negocia el fondo. Si, como ella denunció, hubo hostigamiento, acoso y persecución laboral, la pregunta es ineludible ¿dónde estaban sus superiores, la disciplina judicial y el talento humano para acompañar, contener y proteger, en vez de exhibir y condenar? Aquí no se trata de linchar a nadie, pero tampoco de barrer bajo el tapete. Que se investigue con rigor, y con nombres si corresponde, quién empujó esa maquinaria de desgaste judicial que la acorraló hasta el final, que la persiguió sin tregua.
Que Dios acaricie a Vivian y le dé paz; que la tierra le sea leve; y que su bebé crezca sano, a salvo y lejos de esta crueldad colectiva.
@minariandchae Está quedando 🤡cogiendole rabia a alguien sin motivos, después de ser su amiga o sea todo malll y ella se jura la mas frentera. Complejo de inferioridaddd
@andrescaceress1 Laura es muy ridícula pasarse todo el programa peleando por un man que la dejó con anillo en mano, hace tanto tiempo y que parece es gay
Sanar me enseñó que la honestidad no arruinaría nada real.
Hablar de tus sentimientos no te harán perder nada que valga la pena.
Establecer límites no alejará a las personas correctas.
La autenticidad no te costará relaciones genuinas.
“El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor.
El Señor te muestre tu rostro
y te conceda la paz”. (Números 6,22ss)