🧵Hilo sobre la MUERTE DE LOS PRÓCERES.
👉Comenzamos con SAN MARTÍN.
El 13 de agosto de 1850, de pie frente al canal de la Mancha, el viejo héroe sintió un fuerte malestar. No quería quejarse, pero su hija advirtió todo, al acercarse lo sostuvo y preguntó si estaba bien. Con voz tranquila y en francés respondió: “Es la tempestad que me lleva al puerto”. El sábado 17 amaneció en perfectas condiciones y se acercó a la habitación de Mercedes para que le leyese los diarios. Intolerables dolores de estómago lo atacaron y pidió acostarse en el lecho de su hija. Súbitamente solicitó a Balcarce -su yerno- que la alejara del cuarto, no quería que ella lo viese morir. Expiró una hora más tarde, a los setenta y dos años, dejando en la orfandad a los suyos y a gran parte de América del Sur.